8/3/09

Hefestos, el dios del fuego

Cuentan que cuando Hera parió a Hefestos, contempló su fealdad y debilidad, asqueada y horrorizada de haber parido a semejante engendro, lo arrojó desde el Olimpo. Por fortuna, el recién nacido cayó al mar y lo rescataron Tetis (madre de Aquiles) y Eurínome. Éstas lo criaron en una gruta subterránea, donde Hefestos luego instaló su primera herrería. Como agradecimiento a Tetis, a la que siempre quedó reconocido, fabricó las armas de su hijo Aquiles.
Después de varios años Hera vio que Tetis lucía joyas de una belleza extraordinaria y, curiosa, le preguntó dónde las había conseguido. Tetis vaciló al principio, pero terminó contándole la verdad sobre Hefestos. Arrepentida y avergonzada, Hera fue en su busca, le llevó al Olimpo y le instaló una nueva herrería. Algunos dicen que fue Hera quien arregló su matrimonio con Afrodita. La cojera de Hefestos fue causada por Zeus: supuestamente Hera parió ella sola a Hefestos pues estaba celosa de que Zeus hubiese traído él solo al mundo a Atenea. Entonces su esposo la castigó y cuando Hefestos llegó de nuevo al Olimpo se lo reprochó a Zeus. Éste, humillado y furioso ante tal falta de respeto, le asestó tal golpe que le dejó cojo. Desde entonces sólo pudo andar ayudado de dos muletas de oro fabricadas por él mismo.

Hefestos es el dios del fuego y, por lo tanto, de la civilización; es el creador del fuego que transmite a la humanidad a través de Prometeo. Este dios es el constructor de las armas, de los palacios de los dioses, ... Hefestos fabricó muchos de los accesorios que lucían los dioses, y se le atribuye la forja de casi todos los objetos metálicos con poderes finamente trabajados que aparecen en la mitología griega: el casco y las sandalias aladas de Hermes, la égida de Zeus, el famoso cinturón de Afrodita que la hacía irresistible ante los mortales, la armadura de Aquiles, las castañuelas de bronce de Hércules, el carro de Helios (el dios Sol), el hombro de Pélope, el arco y las flechas de Eros (Cupido), y el casco de invisibilidad de Hades. También elaboró el collar que regaló a Harmonía y el cetro de Agamenón.

Sus defectos físicos lo volvieron pacífico, siendo un dios amable y querido por deidades y mortales. Considerado como el patrón de los artesanos, les infundía la fuerza creativa de sus oficios artísticos.

Análisis del dios Hefestos:

Este dios ha sido, sin duda, el dios más desmitificado tal vez porque sus funciones se prestan a ello. Sin embargo, Hefestos simbolizaba el progreso y la técnica, y pasó a ser considerado el dios de la civilización traída a la Tierra por Prometeo a través del fuego. Hefestos era el único dios que trabaja y pasaba su tiempo forjando bellas creaciones a golpe de martillo sobre un yunque. Es curioso cómo el dios más feo construía las cosas más bellas.
En la mitología romana era el dios Vulcano, que era de origen etrusco, y sus funciones eran las mismas que el griego.

Hefesto es representado como un hombre feo, sudoroso, con la barba desaliñada, el pecho descubierto, siempre trabajando en la fragua.

- Imagen: Vulcano forjando los rayos de Júpiter de Rubens.

- Bibliografía: Dioses mitológicos, M. R. Padilla.